La tierra se formó hace más de 4
500 millones de años y la vida en ella mil millones de años después[1].
Hace 300 millones de años
aproximadamente se formó por el movimiento de las placas tectónicas el súper
continente llamado “Pangea”, que agrupaba la mayor parte de las tierras
emergidas del planeta; y hace unos 200 Millones de años, según los expertos,
éste comenzó a separarse para así formar los continentes como actualmente los
conocemos, proceso que aún no acaba[2].
El origen de la tierra: oceaonos y continentes
Cerca
del 71% de la superficie terrestre está cubierta por agua, junto con los
océanos y mares, los ríos, lagos y otras fuentes de agua continental,
construyen la hidrosfera[3], y ésta, a su vez, conforma a la
biósfera, lugar en donde todos los seres vivientes del planeta desarrollan su
ciclo vital y tienen su hábitat: el aire, el agua y el suelo.
A
las zonas donde se encuentran las grandes masas de agua salada, se les llama
litorales. Estas grandes porciones de agua pueden rodear a las islas o al
conjunto de ellas llamadas archipiélagos; bordear a las penínsulas, unidas al menos
por una porción de tierra al continente; y delimitar a las zonas costeras
limítrofes del continente.
Los
peces representan más de la mitad del total de los vertebrados modernos
conocidos. Hoy en día, los científicos reconocen un número total estimado de 22.000
especies vivas, en comparación con las 21.500 de anfibios, reptiles, aves y
mamíferos. Al contrario de lo que ocurre con los demás vertebrados, siguen
descubriéndose nuevas especies de peces a buen ritmo; se espera que se aproxime
a las 28.000 el número final de especies reconocidas.
Los
mariscos, son otras especies de animales que pueblan
la hidrósfera. De estos existen miles de especies diferentes en sus diversos
tipos.
En
el agua, conviven miles de organismos unicelulares y pluricelulares vegetales y
animales, especializándose para sobrevivir en ambientes de agua dulce (ríos,
manantiales, aguas subterráneas, glaciares y lagos) y, por otro lado, los que
habitan en aguas salobres (mares y océanos), de lo que resulta la primera
división para su estudio y clasificación.
Otra
clasificación resulta del estudio del área en la que viven los animales marinos y se divide en:
bentos y piélago.
Se llama bentos a los organismos vegetales y animales que habitan en los ecosistemas acuáticos y que viven en estrecha relación con los fondos marinos, subdivididos en plancton, necton y neuston. El plancton es el conjunto de organismos microscópicos generalmente, que se les encuentra flotando o hasta los 200 metros de profundidad; el necton, que se refiere a todos los animales activos que se mueven a voluntad; y del neuston, que viven en contacto con la superficie.
Todas las costas, en cualquier parte del mundo, ceden progresivamente parte del terreno continental al mar, en cuyo caso, dentro del mar, formará el fondo marino. Esta área "imediata" a la playa, se conoce como Plataforma continental, lugar donde se desarrolla el ecosistema bentónico.
Diagrama de una Plataforma continental
El
piélago es la columna de agua del océano que no está sobre la plataforma
continental.
Más
adentro del lecho marino, la profundidad aumenta hasta que los rayos del sol se
vuelven imperceptibles. Es así, como los expertos nombran a las diferentes
áreas del océano según los metros en que se desciende en busca del fondo:
Piélago, zona mesopelágica, zona batial, zona abisal y zona hadal.
Zonas oceánicas
Hoy en día se cree que en el mar existen depresiones más profundas que la montaña más alta sobre la tierra, y se ha comprobado el hecho de que existen muchas especies no clasificadas inclusive a profundidades donde se creía impensable que hubiera vida.
[1] Google. Tierra. http://es.wikipedia.org/wiki/Tierra lunes, 18 de febrero de 2013[2] Ib. Ídem. Pangea. http://es.wikipedia.org/wiki/Pangea. feb-13
[3] Ib. Id. Mar. http://es.wikipedia.org/wiki/Mar feb-13

